LA SINGULARIDAD DEL HOLOCAUSTO


UN DEBATE ABIERTO.

 
Fotografía:
Llamas elevándose de la sinagoga de Siegen, Alemania, durante la Kristallnacht 9-10 de noviembre de 1938
Copyright © Yad Vashem 2013 - Autoridad para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto 


Para decirlo de forma más clara, existen razones para tener miedo porque ahora sabemos que vivimos en una sociedad que hizo que el Holocausto fuera posible y que no había nada en ella que lo pudiera evitar. Estas razones justifican por si solas la necesidad de estudiar las lecciones del Holocausto. Un estudio que va mucho más allá del homenaje a millones de asesinados (…). Evidentemente, este estudio, por exhaustivo que sea, no basta para garantizar que no volverán los asesinos de masas o los espectadores mudos. Sin embargo, sin este estudio, no podríamos saber lo probable o improbable que puede llegar a ser ese retorno.
Modernidad y Holocausto.
Zygmunt Bauman. Ed. Sequitur (2011)



"La violencia nunca cesa, solo se desplaza".
Fred Wander (Viena, 1917-2006)


Durante el verano del año 64, el emperador romano Nerón, mandó incendiar la ciudad de Roma. Este acto, preparado y premeditado, tenía como finalidad la construcción de una nueva ciudad ideal. Para lograr este fin no dudo en arrasar las casas de sus súbditos y de paso, condenar desde aquel mismo momento a los cristianos, culpados del incendio, a la persecución y el asesinato. He aquí que 1869 años más tarde Adolf Hitler subía al poder con una renovada obsesión, la de ser el arquitecto encargado de la construcción de un mundo ideal, en el que ninguna raza inferior tendría cabida, y donde los judíos serían los elegidos para el exterminio; los protagonistas de la Solución Final, de esa página “gloriosa de nuestra historia que nunca ha sido escrita y que jamás lo será”, como argumentaba Himmler (Procès des grands criminels de guerre devant le tribunal militaire international, Nüremberg, 1947, tomo III, pág. 145). Transcurrido  apenas un mes desde la proclamación de Hitler como nuevo Canciller alemán, el Reichstag se veía envuelto en llamas, al igual que antes lo había hecho la ciudad de Roma bajo Nerón.

Está claro que el cabo ascendido a jefe de todos los ejércitos, pintor frustrado, nunca admitido en la Academia de Bellas Artes de Viena, creador de grandes edificios y, como lo llamaba el periódico Hakenkreuzbanner el 10 de junio de 1938, “el constructor del Reich”, iba a aspirar a un mundo ideal bañado en la sangre del pueblo judío.

Pero, ¿qué características han llegado a hacer del exterminio del pueblo judío durante el dominio de la Alemania nazi en la Europa ocupada un acto singular, extraordinario y  único en la historia de la humanidad?, ¿Por qué hay una división de opiniones a este respecto, alineando a los historiadores en dos bandos enfrentados, pro-singularidad y anti-singularidad?, ¿Qué características diferencian la actuación de Nerón de la de Hitler?, ¿Por qué se ha tomado la Shoah o exterminio judío como ejemplo y paradigma de la maldad?. Es más, ¿Posee Auschwitz  la exclusividad en cuanto a cima de la  maldad?. ¿ Pueden volver a darse el cúmulo de casualidades que desembocaron en el acontecimiento más sangriento, en menor espacio de tiempo, de la historia de la humanidad?, ¿Puede repetirse Auschwitz?. Dar respuesta a estas preguntas sería encontrar de la noche a la mañana, la clave de un problema que parece no tener fin: ¿Es o no es el Holocausto un hecho singular?.



Reyes Mate.

El profesor Reyes Mate alude en su libro Por los campos de exterminio. Anthropos (2003) a la idea de que solo desde el desconocimiento o la falta de cultura sobre el Holocausto judío alguien puede comparar Auschwitz con Ramala, y el que dice Ramala, dice cualquier acto genocida cargado de violencia que conlleve represión y asesinato a gran escala, da igual que sea un acontecimiento actual o que haya transcurrido a lo largo de la historia (entiéndase: esclavitud en África y América, destrucción de la población indígena de América del Norte, reclusión en los campos de concentración soviéticos, etc.). Sin embargo, este hecho, no solo es alegado por personas “ajenas” al Holocausto, como puede ser la figura internacional del Premio Nobel de literatura José Saramago, sino que se puede observar de igual modo entre personas judías que sufrieron la persecución o que crecieron con familiares que habían pasado por esa experiencia. Así, por ejemplo, el saxofonista, compositor de jazz y escritor judío  Gilad Atzmon, en su última obra publicada en español: La identidad errante. Ediciones del oriente y del mediterráneo (2012), narra una experiencia que lo marcó profundamente, vivida en el verano de 1984, mientras visitaba el Líbano con la orquesta del ejército para dar un concierto. El segundo día de su estancia en el Líbano, fueron a visitar el campo de internamiento de Ansar, en el sur del Líbano:

El inmenso centro de detención estaba rodeado por una alambrada. Mientras nos dirigíamos en coche hacia la comandancia del campo vimos a miles de presos al aire libre abrasados por el sol.(…) nos llevaron a hacer una visita guiada del campo. Caminamos a lo largo de la interminable alambrada y de las torres de vigilancia. No podía creer lo que veían mis ojos. (…) - Se trataba de presos palestinos considerados peligrosos y que mantenían aislados. – (…) Mientras continuábamos avanzando a lo largo de la alambrada seguí mirando a los presos y llegué a una verdad insoportable: yo estaba caminando por el otro lado, vestido con un uniforme israelí. El lugar era un campo de concentración. Los presos eran los <judíos>, y yo, un <nazi>. Me costaría años admitir que incluso la oposición binaria judío/nazi era en sí misma consecuencia de mi adoctrinamiento judeocéntrico”.
La identidad errante.
Gilad Atzmon.
Ediciones del oriente y del mediterráneo (2012)


De nuevo, en:  Holocausto. Recuerdo y representación. Alejandro Baer. Losada (2006), afirma, en esta ocasión aludiendo a los españoles: "Que no sepamos hablar de Auschwitz sin mentar el conflicto palestino, llegando a comparar Ramala con Auschwitz, ofendiendo así a la inteligencia y la moral, es la triste "recompensa" por tanta culpable incultura. Otro autor, Norman G. Finkelstein contradice estas afirmaciones al citar la opinión de Peter Novick, que  afirma: 

"El carácter extremo del Holocausto limita mucho la capacidad para proporcionar lecciones aplicables a nuestro mundo cotidiano". En su calidad de "hito de la opresión y de la atrocidad", tiende a "trivializar los crímenes de menor magnitud".



Alejandro Baer

"Desconocimiento" e "incompresión" son dos características básicas de la sociedad moderna en la que vivimos y que se acrecientan cuando tratamos el tema del Holocausto. Una sociedad olvidadiza y una memoria interrumpida por la desaparición de los auténticos protagonistas de la tragedia, los "únicos" capaces de comprender y de llegar al fondo de los padecimientos sufridos, vuelven aún más difícil el camino. Cita Reyes Mate a Primo Levi: 

"Si comprender es imposible, conocer es necesario, porque lo sucedido puede volver a suceder, las conciencias pueden ser seducidas y obnubiladas de nuevo: las nuestras también"
Primo Levi. Si esto es un hombre. (1988). Proyectos Editoriales, Buenos Aires, 208.

Porque lo sucedido puede volver a suceder. Como si el Holocausto, que había alcanzado la cima del horror, solo hubiera pasado por una fase, como si solo hubiera completado una etapa, como si hubiera abandonado el cuerpo del estado totalitario alemán para buscar otro, en el que continuar su obra. Puede que fuera así como lo viera David Rousset cuando emprendió la ingente tarea de involucrar a los antiguos deportados a los campos de concentración nazis, en un proceso de investigación del sistema concentracionario soviético: el gulag. Como si ellos, al haber pasado por la experiencia, pudieran reconocer el monstruo tras otro disfraz:

"Vosotros no podéis rechazar este papel de juez- escribe-. Para vosotros, antiguos deportados políticos, es precisamente la labor más importante. Los demás, aquellos que no fueron nunca recluidos en campos de concentración, pueden argüir la pobreza de la imaginación, la incompetencia. Nosotros somos unos profesionales, unos especialistas. Es el precio que hemos de pagar el resto de vida que nos ha sido concedida"

E. copfermann, David rousset, París, Plon, 1991, págs. 199 y 208.


La escritora, resistente y deportada Charlotte Delbo, denominó su segundo libro de memorias como Auschwitz y después II. Un conocimiento inútil (Turpial, 2004). Un conocimiento inútil, porque como muy bien analiza Reyes Mate, "el testigo fracasa en su intento de transmitir lo que vivió (...) Porque sabe demasiado y si no lo puede transmitir, más vale callar, con lo que toda su lucha por recordar está de más. Ese mismo exceso de experiencia hace inútil el conocimiento que tienen o tenemos los que no venimos de tan lejos.  Pero sólo se puede llegar a la insuficiencia o inutilidad del relato cuando éste ha tenido lugar. Sólo es sabio el silencio que se produce después de haber hablado, de ahí la necesidad de hablar"

Reyes Mate. El silencio de las palabras. Charlotte Delbo. Artículo de Diario el País, 07 de agosto de 2004.



Tzvetán Todorov

Esto nos lleva, de igual forma, a la necesidad de comparación, como afirma  Tzvetán Todorov en su obra "Los abusos de la memoria". Paidos (2013) , con la idea de no llegar tarde a identificar una posible repetición del Holocausto. Como si esa singularidad que ostenta, fuera un "titulo" susceptible de ser perdido en cualquier momento en detrimento de un Holocausto mayor. Dice a este respecto Zygmunt Bauman en su maravilloso ensayo Modernidad y Holocausto. Sequitur (2011):

"Es cierto, el Holocausto ocurrió hace medio siglo (dice en 1988). Es cierto, sus resultados inmediatos se desvanecen con rapidez en el pasado. La generación que lo vivió casi ha desaparecido. Pero- y éste es un "pero" siniestro - aquellas características de nuestra civilización, otrora familiares y que el Holocausto convirtió de nuevo en misteriosas, siguen formando parte de nuestra vida: no han desaparecido y, por tanto, tampoco ha desaparecido la posibilidad del Holocausto".

El hecho de no estar completamente seguros de los factores y mecanismos que propiciaron el Holocausto, a pesar de la ingente producción de ensayos al respecto; así como nuestra acomodación en la idea de la unicidad y esencia incomparable del Holocausto puede encontrarnos, como bien dice Bauman "incapaces de advertir y decodificar las señales de aviso". Las condiciones que propiciaron el Holocausto no solo no han desaparecido, sino que permanecen latentes y a la espera de que salte la chispa que vuelva a favorecer la aparición de genocidios implacables. Civilización moderna y Holocausto van unidos.



Zygmunt Bauman

Volviendo a Nerón, el incendio de Roma y la persecución, tortura y asesinato de los cristianos, así como a su similitud con el ascenso y posterior actuación de Hitler con respecto a los judíos. ¿Qué hace similares, pero a la vez diferentes estas dos sangrientas actuaciones históricas?. Nerón incendió Roma con un fin, el de crear una ciudad nueva y perfecta. La destrucción que desató su decisión carecía de odio con respecto a los ciudadanos que iban a verse afectados. Simplemente estaban ahí y no importaban, no entraban en sus planes. Su decisión fue fría, sin sentimientos (salvo el de el placer que le proporcionaba la idea de hacer lo que se le antojaba). La misma suerte corrieron los cristianos, que fueron elegidos para encajar el odio y la desesperación de los afectados. Aunque este hecho desembocaría en una persecución que se alargaría durante años, su inicio fue más bien similar al de un "pogromo" expontáneo.  En cambio, la actuación de Hitler fue completamente diferente, aunque el procedimiento pudiera parecer similar. El objetivo de Hitler no era una ciudad, era la aspiración a una sociedad perfecta, cuya única mancha eran los judíos. Estos representaban a los barrios de la ciudad de Roma imperfectos, impuros, e indignos de figurar en los planes establecidos para la creación. En efecto, y como afirma Bauman, "su eliminación no fue un trabajo de destrucción sino de creación". El poder absoluto, convertido en artista desbocado y detentado por una sociedad moderna en la que varios factores se unieron para que tuviera lugar el genocidio. Según Sarah Gordon estos fueron:

- Un antisemitismo radical, racista y exterminador incluido en la agenda política de un Estado poderoso, centralizado y al mando de un eficiente aparato burocrático en tiempo de guerra. Al mismo tiempo que la mayor parte de la población civil se mantenía al margen y en actitud de no interferencia.

"Una vez en marcha esta máquina se retroalimentó sola: cuanto mejor limpiaba de judíos los territorios que controlaba, con más ahínco buscaba nuevas tierras en las que poder ampliar sus nuevas capacidades. Al avecinarse la derrota militar, se fue haciendo cada vez más irreal el objetivo original de la Endlösung. Lo único que mantenía en marcha a la máquina de la muerte era la rutina y la retroalimentación.

Tal vez lo más característico de esta "singularidad del Holocausto", sea el intento de eliminación de las huellas de la catástrofe, de todo rastro de genocidio. Los cuerpos al principio enterrados en fosas comunes fueron desenterrados y quemados, sus huesos machacados y esparcidos al viento o tirados a los ríos. Algunos crematorios fueron volados y los barracones desmantelados, en un intento de borrar toda huella de lo sucedido. Lo más característico del genocidio judío fue el intento de borrar de un plumazo a un pueblo, su cultura y sus señas de identidad. Hacer como si nada hubiera pasado, como si ese pueblo no hubiera existido nunca. Podremos estar de acuerdo en unas cosas, en desacuerdo en otras, pero hay una cosa que une a todos los historiadores: Hay que recordar, preservar la memoria y arrebatar del olvido un hecho que debe tener máxima difusión, por las victimas pasadas, presentes y futuras. Informar es el primer objetivo. La salvaguarda del sufrimiento judío,  de este "capital moral",  debe ser universal y no exclusivo del pueblo judío. Pues, aunque no seamos culpables de lo ocurrido en el pasado, si estamos todos implicados en el devenir de la humanidad y en su transcurrir pacífico. 


"El genocidio no se limitó al exterminio del pueblo judío o de los gitanos. Se aplicó en diferentes formas en Yugoslavia, a los habitantes no alemanes de Alsacia y Lorena, a las poblaciones de los Países Bajos y de Noruega. La técnica variaba de una nación a otra y de un pueblo a otro. El objetivo a largo plazo era el mismo en todos los casos..."


Alegato final de Sir Hartley Shawcross
Informe sobre la prevención y sanción del crimen de genocidio
Benjamín Whitaker.
El dominio del Eje en la Europa ocupada
Raphael Lemkin. Ed. Prometeo (2008)


"El genocidio de los judíos no tiene precedentes en la historia...Al final de la guerra, surgió toda la indecible verdad del holocausto. Fueron demasiados los que dijeron que no sabían nada o que sólo tuvieron una vaga idea. No existe culpa ni inocencia de todo un pueblo, lo mismo que la inocencia, no es colectiva sino individual. Todos los que vivieron aquel período con plena conciencia deberían preguntarse hoy, silenciosamente, hasta qué punto estuvieron implicados".

Discurso sobre el significado del 40ª aniversario del 
Día de la Victoria en Europa, 8 de mayo de 1985.
Richard von Weizsäcker.


Con el mayor respeto y admiración por todas las personas amantes de la paz y en especial por los estudiosos, que dedican su tiempo a desvelar el pasado para esclarecer el futuro.


Pablo García Gutiérrez


Bibliografía:





Abusos de la memoria, Los.

Tzvetan Todorov. Ed. Paidós. Colección: Contextos. Traducción: Miguel Salazar Barroso. Isbn: 978-84-493-2861-9. Año: 2013. 62 pág. Español.

<Ninguna institución del Estado debería poder decir: "usted no tiene derecho a buscar la verdad de los hechos, quienes no acepten la versión oficial del pasado serán castigados".
Es algo consustancial a la propia definición de vida en democracia: los individuos y los grupos tienen derecho a saber, a conocer y a dar a conocer su propia historia>.
(Texto: Contraportada del libro)

En nuestra época, los occidentales, y más concretamente los europeos, parecen obsesionados por el culto a la memoria. Sin embargo, Todorov afirma que, aunque hay que procurar que el recuerdo se mantenga vivo, la sacralización de la memoria es algo discutible. Debemos permanecer alerta para que nada pueda apartarnos del presente, y también para que el futuro no se nos escape de las manos. 




Dominio del Eje en la Europa ocupada, El.
Leyes de ocupación, Análisis de la administración gubernamental
Propuestas de reparaciones.
Incluye el informe sobre la prevención y sanación del crimen
de genocidio (Informe Whitaker, ONU)

Raphael Lemkin. Ed. Prometeo Libros. Estudio preliminar: Daniel Feierstein. Colección: Estudios sobre genocidio. Isbn: 978-987-574-293-2. Año: 2009. 300 pág. Español.

El dominio del Eje en la Europa ocupada es un libro que Lemkin escribió a propósito de la experiencia del nazismo. En base a la recopilación de la legislación sancionada por el nazismo para la administración de los territorios ocupados, da cuenta del modo en que el nazismo se propuso transformar la identidad de los pueblos y sociedades bajo su control a través del uso del terror, la instigación a la delación y colaboración, los incentivos o castigos económicos o la responsabilidad colectiva. Se trata del libro que diera origen al término "genocidio" y, por lo tanto, el antecedente de la sanción de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio por parte de las Naciones Unidas. 
Se adjunta como anexo a esta edición el texto completo del Informe Whitaker, tal como fuera presentado a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el 2 de julio de 1985. El Informe señala algunas falencias y debilidades de la Convención y sugiere proyectos de modificación. Se destaca la crítica a la exclusión de los grupos políticos y sociales, así como de otros grupos no visibles en el momento de redacción de la Convención como, particularmente, aquellas víctimas unificadas por su identidad sexual. Otro gran aporte del Informe fue sostener que "la definición (tal como figura en la Convención) no excluye aquellos casos en que las víctimas son parte del propio grupo transgresor", una ventana de oportunidad que dejó abierta la propia Convención en su articulado.
Presentación, por Carlos Felipe Martínez Estudio Preliminar, por Daniel Feierstein Prólogo, por George A. Finch Prefacio, por Raphael Lemkin Parte I: Técnicas de la ocupación alemana 1.- Administración 2.- Policía 3.- Derecho 4.- Tribunales 5.- Propiedad 6.- Economía 7.- Mano de obra 8.- La condición legal de los judíos 9.- Genocidio Parte II: Los países ocupados 10.- Albania 11.- Austria 12.- Estados del Báltico 13.- Belgica 14.- Checoslovaquia 15.- Danzig 16.- Dinamarca 17.- Islas inglesas del Canal de la Mancha 18.- Francia 19.- Grecia 20.- Luxemburgo 21.- Territorios de Memel 22.- Los Países Bajos 23.- Noruega 24.- Polonia 25.- Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas 26.- Yugoslavia Anexo: Informe Whitaker sobre la prevención y sanción del crimen de genocidio



Genocidio como práctica social, El.
Entre el nazismo y la experiencia argentina.
Hacia un análisis del aniquilamiento
como reorganizador de las relaciones sociales.

Daniel Feierstein. Ed. Fondo de Cultura Económica. Colección: Sección de obras de Sociología. Isbn: 978-950-557-868-9. Año: 2011. 448 pág. Español.

En El genocidio como práctica social se articulan dos genocidios de modo original: el ejecutado por el nazismo entre 1933 y 1945, con sus diferentes modalidades, objetivos y momentos, y el ocurrido en la Argentina entre 1974 y 1983, antes y durante la última dictadura militar. La elección de ambos hechos históricos determina una trama narrativa y argumentativa no explicitada con anterioridad en el abordaje de las prácticas genocidas de la segunda mitad del siglo XX.
Daniel Feierstein considera que ambos procesos no fueron sucesos excepcionales en la historia contemporánea, productos de meros arrebatos o el retorno del salvajismo y la irracionalidad, sino ejemplos de peculiares tecnologías de poder. Como tales, no se limitaron al aniquilamiento de colectivos humanos; también fueron capaces de "reorganizar" las relaciones sociales hegemónicas mediante la construcción de una otredad negativa, el hostigamiento, el aislamiento, el debilitamiento sistemático, el aniquilamiento material y la realización simbólica.
Luego de legitimar el uso del término "genocidio" para el caso argentino, el autor propone una nueva tipología de las prácticas sociales genocidas y prueba la continuidad entre el nazismo, primer genocidio reorganizador, y el autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional". A partir de testimonios de sobrevivientes de ambas experiencias, analiza el dispositivo fundamental de la práctica social genocida, el campo de concentración, y sus consecuencias sobre las víctimas directas y sobre el conjunto de la sociedad. Así, en la Argentina de los años ochenta y noventa, la desconfianza hacia el otro, la ausencia de reciprocidad, el terror y el escepticismo para adoptar posiciones críticas fueron los modos sociales hegemónicos.
"Sin una fuerte transformación de nuestros procesos de construcción identitaria -concluye Feierstein-, sin una reformulación de los límites de nuestra responsabilidad ante el otro, sin entender que somos parte inescindible de las prácticas sociales que se desarrollan en las sociedades en las que habitamos y, por lo tanto, responsables morales por sus efectos, no será viable la posibilidad de desterrar al genocidio."
(Texto: Contraportada del libro)



Identidad errante, La:
La identidad judía a examen.

Gilad Atzmon. Ed. Ediciones del oriente y del mediterráneo. Colección: Disenso, nº 1. Traducción: Beatriz Morales Bastos. Isbn: 978-84-96327-91-7. Año: 2012. 256 pág. Español. 

La identidad judía está vinculada a algunas de las cuestiones más difíciles y polémicas de hoy en día. El propósito de este libro es abrir la discusión sobre muchas de estas cuestiones. Examina la política de identidad judía y la ideología contemporánea judía utilizando tanto la cultura popular como textos académicos. Atzmon analiza el discurso cultural y político laicos judíos, sionista y antisionista. Examina la actitud política judía hacia la historia y el tiempo, el papel del holocausto, las ideología en contra de los gentiles y los grupos de presión judíos entre otros temas.

Gilad Atzmon es saxofonista y compositor de jazz mundialmente reconocido. Miembro de The Blockheads y del Orient House ensemble.
(Texto: Contraportada del libro).



Holocausto, El.

César Vidal. Ed. Alianza. Colección: Libro de bolsillo. Historia. Isbn: 978-84-206-5644-1. Año: 2003. 320 pág. Español.

Destinado a todos aquellos que no conocen en profundidad el genocidio nazi pero desean adquirir un más exacto conocimiento de su desarrollo y magnitud, el
presente libro lo aborda de forma concisa pero completa, basándose en fuentes históricas de primera mano. Tras una breve introducción sobre los orígenes del
exterminio judío, CÉSAR VIDAL relata los inicios de EL HOLOCAUSTO en el periodo previo a la Segunda Guerra Mundial, la cristalización de un plan de
exterminio para los judíos (la «Solución final»), su rápido desarrollo y, finalmente, el destino posterior de víctimas y verdugos. La obra se completa con unos
apéndices indispensables: 40 textos en los que deliberadamente se ha dado mayor relevancia a las fuentes nazis, dada la brutal elocuencia de las mismas; una
extensa cronología del periodo 1939-1945, un glosario, y una breve relación biográfica de los protagonistas. Apenas dejado atrás el siglo que alumbró la
espeluznante masacre de los campos de exterminio, el propósito de esta obra es luchar contra el olvido del mayor genocidio de la historia.
(Texto: Contraportada del libro)


 
Holocausto.
Recuerdo y representación.

Alejandro Baer. Ed. Losada. Colección: Ensayo. Presentación: Reyes Mate. Isbn: 84-96375-38-2. Año: 2006. 271 pág. Español.

Existe en el imaginario colectivo una memoria del Holocausto tejida no solo por los testimonios de los supervivientes sino también por las imágenes creadas por los medios de comunicación y el arte de las últimas décadas. Una memoria que mezcla recuerdo y representación usando actores, símbolos y hasta los complejos montajes de efectos especiales de los museos más modernos. Alejandro Baer analiza esta forma mediática del recuerdo no solo como sociólogo, sino también como perteneciente a esa nueva generación de estudiosos del Holocausto que han nacido ya en la época de los medios de comunicación de masas.
La ya larga controversia que enfrenta a los detractores de estas formas "estetizadas" de recordar el horror con los partidarios de no dejar morir el recuerdo se analiza en este documentadísimo y apasionante estudio. Las películas de Spielberg y Benigni, las series de televisión y los grandes espacios memoriales dedicados al Holocausto, las viñetas humorísticas de los periódicos o el recurso a los archivos fotográficos presentan al lector una compleja panoplia de modos de ver, de recordar y de representar una historia que nadie puede considerar ajena.
Un capítulo final dedicado a la memoria en España cierra un libro dirigido tanto a los interesados en la historia como a periodistas o cineastas, y a todos los que se preocupan por su papel como espectadores y consumidores de imágenes.
(Texto: Contraportada del libro )




Industria del Holocausto, La.
Reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío.

Norman G. finkelstein. Ed. Siglo Veintiuno de España Editores. Traducción: María Corniero. Isbn: 978-84-323-1092-1. Año: 2002. 206 pág. Español.

"La industria del Holocausto es un libro vehemente e iconoclasta que ha provocado una gran polémica en todos los países en los que ha sido publicado, sobre todo en Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. El autor denuncia en este libro la explotación del sufrimiento de las víctimas del Holocausto.

Norman G. Finkelstein expone la tesis de que la memoria del Holocausto no comenzó a adquirir la importancia de la que goza hoy día hasta después de la guerra árabe-israelí de 1967. Esta guerra demostró la fuerza militar de Israel y consiguió que Estados Unidos lo considerara un importante aliado en Oriente Próximo. Esta nueva situación estratégica de Israel sirvió a los líderes de la comunidad judía estadounidense para explotar el Holocausto con el fin de promover su nueva situación privilegiada, y para inmunizar a la política de Israel contra toda crítica. Finkelstein sostiene que uno de los mayores peligros para la memoria de las víctimas del nazismo procede precisamente de aquellos que se erigen en sus guardianes.

Basándose en una gran cantidad de fuentes hasta ahora no estudiadas, Finkelstein descubre la doble extorsión a la que los grupos de presión judíos han sometido a Suiza y Alemania y a los legítimos reclamantes judíos del Holocausto. Denuncia que los fondos de indemnización no han sido utilizados en su mayor parte para ayudar a los supervivientes del Holocausto, sino para mantener en funcionamiento ""la industria del Holocausto"".

""El libro más controvertido del año."" The Guardian

""Es un libro que va en la dirección correcta."" Raul Hilberg

""Yo presenté la primera de las demandas contra 105 bancos suizos para solicitar indemnización por el Holocausto. Es necesario que se diga la verdad con respecto a los fondos de indemnización. Las grandes organizaciones judías han estafado a los supervivientes del Holocausto, muchos de los cuales viven en la pobreza. Pero nadie se interesa por la documentación relacionada con este escándalo. Norman Finkelstein ha roto, al fin, este silencio. Exhorto a todo el mundo a leer este libro en el que se relata la verdadera historia de nuestro sufrimiento."" Gizella Weisshaus"

(Texto: Contraportada del libro)




Memoria del mal, tentación del bien.
Indagación sobre el siglo XX.

Tzvetan Todorov. Ed. Península. Isbn: 9788483074398. Año: 2002. 378 pág. Español.

El siglo XX nos ha aportado de forma negativa un régimen político inédito, el totalitarismo, cuyas dos variantes, el stalinismo y el nazismo, han provocado algunos de los genocidios más cruentos del siglo. Pero es un siglo en el que podemos salvar a algunas personas cuya resistencia han sido faros de luz en este siglo de tieblas: Vassili Grossman, Margarete Buber-Neuman, David Rousset, Primo Levi, Romain Gary y Germaine Tillion, que nos enseñan que se puede resistir al mal sin creerse una encarnación del bien.



Modernidad y Holocausto.

Zygmunt Bauman. Ed. Sequitur. Traducción: Ana Mendoza y Francisco Ochoa de Michelena. Isbn: 84-95363-74-9. Año: 2012. 272 pág. Español.

El Holocausto no fue un acontecimiento singular, ni una manifestación terrible pero puntual de un ‘barbarismo’ persistente, fue un fenómeno estrechamente relacionado con las características propias de la modernidad. El Holocausto se gestó y se puso en práctica en nuestra sociedad moderna y racional, en una fase avanzada de nuestra civilización y en un momento culminante de nuestra cultura, es, por tanto, un problema de esa sociedad, de esa civilización y de esa cultura.

Zygmunt Bauman: Profesor emérito de Sociología en las Universidades de Leeds y Varsovia ha publicado recientemente Intervista sull´Identitá (Bari, 2003), Amor líquido (Buenos Aires, 2005) y Vidas desperdiciadas: la modernidad y sus parias (Barcelona, 2005)



Por los campos de exterminio.

Reyes Mate. Ed. Anthropos. Colección: Biblioteca A. Serie: Sociedad, nº 50. Isbn: 84-7658-633-9. Año: 2003. 173 pág. Español.

La obra es un viaje por los campos de exterminio nazis; también es una invitación a que el lector haga su propio viaje por esos lugares y ese tiempo de la memoria que ha marcado a Europa.
Para ello le acompañan unas reflexiones sobre su significación y la actualidad de algunos de sus temas ineludibles: el de la singularidad del holocausto, la piedad de la pregunta, la pregunta de las víctimas, la educación para la memoria, y visitar las tesis de W. Benjamín, "anunciador del fuego" en vísperas de la "solución final".
(Texto: Contraportada del libro).


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