________ARTE Y TERCER REICH______

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Sala vacía del Louvre.
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Bibliografía:



Arte del Tercer Reich, El.

Autor: Adam, Peter.
Editorial: Tusquets.
Ilustraciones: Harry N. Abrams.
Traducción: Antonio-Prometeo moya
Isbn: 978-84-7223-496-7
Año: 1992.
Pág. : 332.
Idioma: Español.

Medio siglo después de la derrota del Tercer Reich de Adolf Hitler, el arte oficial del régimen nacionalsocialista sigue siendo un misterio. Pocas personas han visto después de 1945 las polémicas obras de este sombrío período; muchas quedaron destruidas al final de la segunda guerra mundial y casi todas las que sobrevivieron permanecen ocultas y sólo historiadores y especialistas en arte tienen acceso a ellas.
Con El arte del Tercer Reich, Peter Adam, que creció en Berlín bajo el nacionalsocialismo y trabajó más tarde varios años en Inglaterra como productor de documentales para la BBC, vuelve a Alemania para reconstruir la historia de las artes plásticas de un período crucial en nuestro siglo.
Este libro analiza sus complejas ramificaciones, el encadenamiento de causas y efectos que desembocó en un estilo tradicionalista, vinculado a la naturaleza, a la familia y a los sentimientos patrióticos, y que llevó a la condena radical del arte de vanguardia, que el Tercer Reich asociaba a las grandes ciudades, al espíritu cosmopolita y a la decadencia de toda una civilización. La pintura, la escultura, la arquitectura, el cine y las demás artes se vieron obligadas a ser portavoces ideológicos del régimen, con objeto de adaptar colectívamente la mentalidad de los alemanes a los designios nazis. La arquitectura, según Hitler, era la expresión más contundente del poder político absoluto y fue esta idea la que abonó los fantásticos proyectos de reforma urbanística que concibió para Munich, Berlín, Nuremberg y muchas otras ciudades alemanas.
Hitler fue además el perfeccionador de un arte apenas conocido hasta entonces: el arte de manipular los sentimientos de las masas, un arte que supo aplicar con astucia a las gigantescas manifestaciones oficiales y a grandes acontecimientos deportivos como los Juegos Olímpicos que se celebraron en Berlín en 1936.
Uno de los principales cometidos del presente estudio es averiguar cómo se puso en practica este arte en un escenario presidido por construcciones de inspiración colosalista.
En el curso de sus investigaciones, Adam visitó los almacenes secretos de Estados Unidos y Alemania y tras consultar las publicaciones de la época, no siempre en buen estado, seleccionó las 321 ilustraciones de este libro, que es, hoy por hoy, la antología más representativa del arte bajo el nacionalsocialismo; un arte que, según comienzan a admitir ya los estudiosos, es una fuente fundamental de información sobre un régimen tan violento como confuso y todavía rodeado de incógnitas.
(Texto: Solapas interiores del libro)


Estética nazi, La.
Un arte de la eternidad.
La imagen y el tiempo en el nacional-socialismo.

Autor: Michaud, Éric.
Editorial: Adriana Hidalgo editora.
Colección: Los sentidos/artes visuales.
Traducción: Antonio Oviedo.
Isbn: 978-987-1556-16-8
Año: 2009.
Pág.: 402.
Idioma: Español.

La estética nazi ofrece un exhaustivo recorrido por el interior del mito del nacional-socialismo; examina sus metáforas y da cuenta de su estructura. Según Éric Michaud, ese mito apeló a dos grandes modelos: el arte y el cristianismo. El propio Hitler se presentaba como el "Cristo alemán" y como el "artista de Alemania" y asimilaba el trabajo a la actividad artística con la expresión " trabajo creador".
Michaud busca establecer el lugar que ocuparon ciertas consideraciones estéticas en el dogma nazi, como por ejemplo el marcado apego al clasicismo. Aquí se analizan ideas como la condición de artista del Führer, la visibilidad del genio y su reproducción, las imágenes de la temporalidad nazi, el estatuto de la experiencia vivida en el ámbito de la pintura, las intersecciones entre artistas, trabajadores y soldados, la incidencia doctrinaria - y sus conflictivas relaciones - de figuras como las de Gottfried Benn y Richard Wagner, entre otras.
A lo que apuntaba el nazismo en cada uno de los dos modelos del arte y del cristianismo, era al proceso capaz de conducir de la Idea a la forma. La Idea debía realizarse en la forma y la intención debía ser conservada en su pureza máxima hasta la etapa de la realización final. La Idea era comprendida como sueño o como visión de felicidad, y es por eso que el proceso de su realización era garantía de felicidad futura.
Para dar consistencia al mito de la superioridad aria sustentada por el nazismo, la combinación entre el "trabajo creador" y sus "resultados" permitirían definir los contornos de una raza, libre de la mezcla con las demás.
La fe en el mito se apoyaba en una doble operación sobre el tiempo histórico: la rememoración de los éxitos pasados y la anticipación de los éxitos futuros. La doctrina nazi postulaba un arte de la eternidad, que lograra reunir las dimensiones temporales en una religión del éxito y del resultado "ario".
(Texto: Contraportada del libro)


Hitler y el poder de la estética.

Autor: Spotts, Frederic.
Editorial: Machado Libros & Fundación Scherzo.
Colección: Musicalia Scherzo, nº 11.
Traducción: Javier y Patrick Alfaya McShane.
Isbn: 978-84-7774-449-8.
Año: 2011.
Pág.: 537.
Idioma: Español.

Hitler y el poder de la estéticaes un libro extraordinario cuya idea central es la importancia de la estética en la ideología de Adolf Hitler. Como señala su autor, la política nazi estuvo condicionada en una buena medida por el gusto artístico del dictador. Jamás en la historia se había dado hasta 1933 el dominio absoluto de un hombre que llevaba en su carácter una mezcla de sensibilidad artística y de impulso criminal. Apasionado por la música alemana del siglo XIX, con Wagner como ídolo, arquitecto frustrado y mediocre pintor, Hitler pretendió dar un giro radical al arte moderno destruyendo hasta su raíz lo que consideraba degeneración. Su delirante utopía cumplió el polémico aserto del gran Walter Benjamin acerca de la cultura y de la barbarie.
(Texto: Contraportada del libro)



Memorias.

Autor: Albert Speer.
Editorial: El Acantilado. Sexta reimpresión.
Traducción: Ángel Sabrido.
Isbn: 978-84-95359-43-8.
Año: 2008.
Pág.: 935.
Idioma: Español.

Albert Speer (Mannheim, 1905 - Londres, 1981), amigo íntimo de Hitler y arquitecto predilecto del régimen, estudió arquitectura en Karlsruhe, Munich y Berlín. En 1931 entró en el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP). En 1937 fue declarado Inspector General de Edificación de la Capital del Reich, en 1942 ministro de Armamento y Munición del Ejército, y un año más tarde ministro de Armamento y Producción Bélica. El Tribunal de Nuremberg le condenó a 20 años de cárcel y estuvo en Spandau hasta 1966. Acantilado ha publicado sus Memorias (2002).

Cuando Albert Speer fue condenado por el tribunal de Nuremberg, en 1948, a veinte años de prisión, Hugh Trevor-Roper escribió: «Ahora probablemente tendrá la oportunidad de escribir su autobiografía. Serán las únicas memorias del Tercer Reich que, siendo de gran valor, además invitarán a la lectura.» El libro que hoy presentamos es la crónica apasionada de un hombre que durante doce años estuvo unido a Adolf Hitler por una relación única aunque de distinto signo: como arquitecto remodelador de la ciudad de Berlín, capital del Imperio, como amigo próximo en las tertulias de la Cancillería del Reich, como tecnócrata y organizador de una prodigiosa estructura armamentística y, a la vez, como un inesperado opositor. El documento que hoy presentamos es sin duda uno de los más valiosos para entender un período turbulento de nuestra historia reciente.
( Textos: Solapa interior y contraportada libro ).



Memorias. 
Hitler y el Tercer Reich vistos desde dentro.

Autor: Albert Speer.
Editorial: Plaza & Janés.
Colección: Arca de Papel, nº 35.
Traducción: Ángel Sabrido.
Isbn: 84-01-41035-5.
Año: 1973.
Pág.: 716.
Idioma: Español.

Albert Speer nos presenta en esta obra el relato de la vida de un hombre que estuvo unido a Hitler durante doce años de una manera única en su género: como amigo de las mesas redondas nocturnas que se celebraban en la Cancillería del Reich y en el "Berghof"; como tecnócrata y organizador de un milagro de armamento contemplado con asombro, y, por fin, como un oponente inesperado y pleno de efectividad. Así, pues, Albert Speer dispuso de un lugar ideal de observación desde el comienzo hasta el hundimiento del Tercer Reich.



Monuments men, The.
La fascinante aventura de los
guerreros del arte que impidieron 
el expolio cultural nazi.

Autor: Edse, Robert M./ Bret Witter.
Editorial: Destino.
Colección: Booket
Serie: Divulgación. Historia, nº 3368.
Traducción del inglés: David Paradela López.
Isbn: 978-84-233-4763-6.
Año: 2014.
Pág.: 573
Idioma: Español.

La segunda guerra mundial no sólo se cobró vidas humanas: el patrimonio artístico europeo fue también víctima de la barbarie nazi, que ejerció de forma sistemática el pillaje y el saqueo de obras de arte de todo tipo, incluidos cuadros de Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Van Dyck y Vermeer, robados para Hitler y otros dirigentes del nacionalsocialismo. En total, más de cinco millones de objetos fueron confiscados y trasladados a los territorios del Tercer Reich durante los primeros años de la guerra.
Para evitar la desaparición y el deterioro de ese enorme legado cultural, cuando la guerra encaraba su fase decisiva los aliados crearonn la sección de Monumentos, Bellas Artes y Archivos, en la que hasta 1951 trabajaron algo más de trescientas personas de trece países distintos. En su mayoría no eran militares, sino directores de museos, conservadores, historiadores y profesores de arte que utilizaron sus conocimientos para recuperar, catalogar y devolver a su legítimo lugar cuadros, esculturas y retablos, y para proteger abadías, iglesias y otros edificios históricos de los estragos de la guerra.
Los miembros de la sección de Monumentos, conocidos como Monuments Men, encararon en aquellos años cruciales una carrera contrarreloj para salvar tesoros culturales de la destrucción, ejerciendo a menudo una labor detectivesca a través de documentos recuperados en catedrales bombardeadas y museos, y gracias a pistas conseguidas con la ayuda de la población local. Se convirtieron de este modo en héroes improbables sumergidos en el epicentro de la peor guerra del siglo XX, que arriesgaron sus vidas y en algunas ocasiones la perdieron, y que, como tantos otros que vivieron aquella época, personificaron el coraje que permitió que la mejor humanidad derrotara a la peor.
(Texto: http://www.planetadelibros.com/the-monuments-men-libro-116571.html )

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